El proyecto de Studio RAG reinterpreta la identidad histórica del barrio de Chiaia a través de las superficies Skema Starwood Rovere Arabica: una intervención que combina precisión técnica, memoria teatral y sentido de lugar.

Un proyecto que interpreta el contexto
En el corazón de Chiaia, un barrio que encarna la cara más refinada y burguesa de la Nápoles histórica, toma forma Fuajè, un hotel boutique que se integra discretamente en el tejido urbano sin renunciar a una identidad fuerte y segura de sí misma. El proyecto, diseñado por el arquitecto Giuseppe Raimondo, nace de la voluntad de reinterpretar la estética y la atmósfera de la arquitectura teatral típica de la Belle Époque napolitana en clave contemporánea, traduciendo las influencias históricas en un lenguaje arquitectónico contemporáneo y coherente.
El elemento inspirador es el Fuajè, transcripción fonética napolitana de foyer, ya que el edificio da al Teatro Sannazzaro, punto de referencia cultural y simbólico para esta zona de la ciudad. De este contexto nace un proyecto en el que las elecciones compositivas, materiales y perceptivas están estrechamente relacionadas con el entorno circundante, evocando a través de detalles y materiales el encanto de las alas teatrales y los suelos de madera de época.

La superficie como elemento generativo
El suelo es el centro del concepto. No se trata de un simple soporte técnico, sino de un auténtico componente de diseño capaz de activar conexiones culturales, visuales y táctiles. La elección recayó en el sistema flotante Skema Starwood, en acabado Roble Arábica, por su capacidad de combinar calidad técnica e impacto estético. La apariencia matérica de la madera, combinada con la regularidad dimensional y el refinamiento del acabado superficial, establece una perfecta continuidad semántica con el lugar. Para el arquitecto Raimondo: “El concepto inicial del proyecto era precisamente capturar, a través de una cuidadosa selección de materiales, el encanto atemporal de la maquinaria teatral y el Skema Starwood arabica recuerda el suelo de madera del teatro napolitano en términos de esencia, dimensiones y sensaciones táctiles”.
La estudiada colocación de las grandes lamas refuerza la orientación espacial y acompaña el recorrido del huésped, contribuyendo a la definición del ambiente. El suelo se convierte así en un dispositivo narrativo, capaz de guiar la percepción del espacio y definir su calidad sensorial.

Una respuesta técnica a las limitaciones existentes
El proyecto se llevó a cabo en un edificio histórico, con las inevitables complejidades asociadas a la naturaleza de la construcción: pisos no perfectamente coplanares, capacidad de carga limitada y dificultades para almacenar y mover materiales. En este escenario, el sistema Skema Starwood resultó ser la solución más adecuada. Con un espesor reducido (aproximadamente 7 mm) y una excelente adaptabilidad, permite la instalación directa sobre superficies existentes previamente tratadas con autonivelante, evitando demoliciones invasivas y respetando las limitaciones estructurales.
La ligereza y simplicidad del sistema resultaron decisivas también durante la fase de construcción, garantizando una rápida ejecución y contención de costes. Se trata de un aspecto que está lejos de ser secundario en contextos históricos de alta densidad urbana, donde la logística representa a menudo uno de los principales obstáculos para su implementación.
Resistencia, estética, eficiencia
El pavimento elegido no es sólo evocador: responde plenamente a las exigencias funcionales que impone el uso hostelero. Starwood Rovere Arabica, con su capa superficial de madera real y su estructura técnica de alto rendimiento, combina la textura natural de la madera con la durabilidad típica de los suelos tecnológicos. El resultado es una superficie elegante, resistente al desgaste y de fácil mantenimiento, perfectamente adecuada para un entorno de alto tráfico.
El propio diseñador subraya: «Uno de los factores que, junto con el cliente, nos impulsó a elegir SKEMA como material fue, sin duda, la belleza y el cuidado en la creación del acabado superficial de la madera noble, lo que nos permite afirmar con seguridad que el material utilizado es un parquet en todos los aspectos». Esta síntesis de estética y rendimiento se traduce en una solución de diseño capaz de mantener sus cualidades a lo largo del tiempo, sin comprometer la forma y la función. La elección de Skema no responde por tanto a una lógica meramente decorativa, sino que forma parte de un diseño coherente, donde cada material se selecciona por sus propiedades intrínsecas y la contribución que ofrece a la narrativa arquitectónica general.